Tengo una ristra de libros para comentar, que iré subiendo poco a poco. Hoy quiero empezar con éste, Bueno para comer, del siempre excelente y controvertido Marvin Harris, porque así me obligo a devolverlo, que es un préstamo.
La edición que he leído es de 1990. Desconozco si hay posteriores, pero esta es suficientemente buena como para dejarnos claro que el que un hindú no coma vaca no le diferencia tanto de mi, que no como perro, por poner un ejemplo cercano.
A través de las costumbres alimenticias del mundo, Harris despliega todo su conocimiento antropológico y, encima, nos lo hace fácil. El mensaje es: comemos lo que comemos debido a nuestra cultura, a nuestras tradiciones y, quizá más importante aún, a la relación entre costes y beneficios. Y que la exótica costumbre de ingerir insectos se debe la ausencia de otros animales más eficientes protéicamente, sin que los bichillos dejen de tener sus minerales y sus proteínas, pero en mucho menor grado (por tanto, hay que comer más).
Harris también nos habla del canibalismo de ciertas tribus, de sus razones para que realizasen una actividad vetada en la mayor parte del mundo y considerada tabú, aunque relativizando los relatos que se han hecho de ellas por parte de misioneros y otros personajes aventureros.
En resumen, un libro interesante que llama a las cosas por su nombre en un asunto tan importante como la alimentación: si sirve, o sea, si es eficiente, cualquier animal, vegetal o mineral es bueno para comer.

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